La baja latencia,automatización de redes y eficiencia energética serán prioridades para la infraestructura de telecomunicaciones en la próxima década,según Ericsson.

La expansión de aplicaciones basadas en Inteligencia Artificial (IA),especialmente de agentes autónomos capaces de ejecutar tareas sin intervención humana continua,exigirá cambios en la arquitectura de las redes móviles. Esta es la evaluación de Ericsson,que defiende la evolución hacia una infraestructura programable,automatizada y diseñada para integrar capacidades de IA.
En un artículo sobre tendencias tecnológicas,el fabricante sueco afirma que las redes deberán atender aplicaciones que requieren comunicación continua,baja latencia y mayor capacidad de transmisión de datos en sentido ascendente.
Las cuatro tendencias identificadas por el fabricante son la IA Física,la seguridad en la transformación,el mundo programable y la computación heterogénea. En conjunto,conforman la visión de la compañía de una infraestructura capaz de conectar dispositivos,sistemas de IA,nube y computación en el borde,con mayor automatización y eficiencia.
Más específicamente,estos requisitos cobrarán importancia con la adopción de dispositivos vestibles inteligentes (wearables),robots y sistemas autónomos en sectores como la industria,la logística y la salud.
La empresa sostiene que las redes dejarán de funcionar únicamente como infraestructura de transporte de datos y pasarán a ofrecer capacidades que permitan identificar condiciones,anticipar demandas y realizar ajustes automáticamente. En este modelo,las interfaces de programación de aplicaciones (API) abiertas podrán permitir que desarrolladores,empresas y sistemas de IA accedan a capacidades específicas de las redes.
El momento telco: cuando la IA,5G y las APIs convergen en una oportunidad única
Ericsson también señala la necesidad de reforzar la seguridad de las telecomunicaciones ante los avances de la IA y la computación cuántica. En este escenario,los sistemas de IA pueden acelerar tanto la identificación de vulnerabilidades como la explotación de fallas,mientras que computadoras cuánticas suficientemente avanzadas podrían comprometer los métodos criptográficos de clave pública utilizados actualmente.
Además,el fabricante defiende la adopción de criptografía poscuántica y afirma que la migración debe comenzar antes de que esta capacidad computacional esté disponible a gran escala.
El artículo también menciona 2030 como plazo máximo para que los proveedores de servicios de comunicaciones garanticen la transición,aunque también señala que los sistemas prioritarios deberían migrar para 2031 y que la transición más amplia debería completarse para 2035.
La empresa relaciona estos cambios con la evolución hacia el 6G,tecnología que deberá incorporar capacidades de IA y nuevas funciones de sensorización e integración entre entornos físicos y digitales.
No obstante,advierte que la infraestructura necesaria depende de decisiones tomadas con antelación,debido al tiempo que requiere desarrollar e implementar redes y sistemas informáticos.